Hoy en día, la sostenibilidad ya no es una opción para las empresas, sino una necesidad. En este blog, pretendemos dar unas guías para implementar estrategias de sostenibilidad en su actividad diaria.

4 de marzo de 2026
Como ya os indicamos en nuestro anterior artículo, Análisis del Ciclo de Vida (ACV o LCA, por sus siglas en inglés) es la herramienta más sólida, reconocida y precisa para evaluar el impacto ambiental de un producto desde la extracción de materias primas hasta el fin de su vida útil.
Pero hacer el cálculo no siempre es fácil, ya que intervienen muchos factores y las empresas pequeñas, por falta de recursos, suelen posponer este análisis. Sin embargo, es una herramienta muy útil para implementar mejoras en la sostenibilidad real de los productos, que ofrece más ventajas que inconvenientes.
En esta guía os presentamos toda la información necesaria para realizar un ACV completo, para que empecemos a perder el miedo a realizar este análisis.
Sin embargo, antes de empezar a recopilar datos, es esencial establecer algunos puntos clave:
Información necesaria sobre ingredientes y materias primas
El análisis de un producto cosmético comienza por entender cada ingrediente que lo compone. Para un ACV completo se necesitan:
Fichas técnicas de materias primas, incluyendo:
Para todas estas informaciones determinaremos los Factores de emisión asociados, es decir, tipo de transporte utilizado, distancia desde el origen hasta nuestra planta de producción,…
Datos asociados a la formulación
Además de la naturaleza de cada ingrediente, se deben conocer:
Información del envase y su cadena de suministro
El packaging de un cosmético suele representar un porcentaje significativo del impacto total.
Debemos conocer:
Etapa de uso del consumidor
En cosmética, el impacto de la fase de uso puede variar mucho según:
Aunque difícil de medir, esta fase es clave para obtener una visión realista del ciclo de vida.
Datos logísticos: transporte y distribución
El transporte influye significativamente en la huella total. En los apartados anteriores ya hemos incluido impacto por transporte de las materias primas o los envases. Pero también los productos terminados se distribuyen en nuestra cadena de distribución.
Datos necesarios a recopilar:
Fin de vida del producto y del envase
Para un ACV completo se analizan:
La nueva legislación europea exige mayor transparencia para evitar el greenwashing, lo que obliga a fundamentar estas suposiciones en datos verificables.
Como veis, los datos a recopilar son muchos, pero no se desvían mucho de lo que ya debemos conocer para elaborar nuestro expediente de seguridad.
La principal diferencia es que añadimos el componente de las distancias geográficas y los métodos de transporte, pero no supone un esfuerzo mayor al que ya hemos realizado y que se puede realizar en paralelo a nuestro expediente cosmético.

Todos estos datos recogidos, se deben traducir a una única unidad, para que sean comparables y podamos operar con ellos (sumar, restar, multiplicar, …). Para que un ACV sea fiable debe apoyarse en:
Tradicionalmente, hacer un ACV podía tomar meses, requería consultoras externas expertas y suponía un coste elevado. En la industria cosmética, donde los lanzamientos son frecuentes y las reformulaciones constantes, este modelo no era cómodo y en muchos casos no era viable, sobre todo en empresas pequeñas.
Aquí es donde MUTTULAB ofrece un nuevo paradigma, ofreciendo una solución mediada por IA:
Realizar un ACV completo requiere una gran cantidad de información técnica sobre ingredientes, procesos de fabricación, envases, uso del consumidor y fin de vida del producto. Sin embargo, gracias a la IA, las marcas ya no necesitan esperar semanas ni invertir grandes presupuestos para obtener esta información.
Hoy, es posible medir el impacto ambiental de los productos cosméticos con precisión, compararlo con el mercado e identificar mejoras reales mediante eco‑diseño.
Realizar este tipo de análisis permite Comunicar con transparencia y cumplir con regulaciones europeas pero también evitar el greenwashing y diferenciar tu marca en materia de sostenibilidad con datos cuantificables, no solo cualitativos.
La sostenibilidad ya no es cuestión de intuición, sino de información rigurosa.

Descubre más sobre Celia Campos, Technical Director y co-fundadora en MuttuLab, autora de este artículo.
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